Descubrimiento y rediseño de procesos
Mapear los flujos de trabajo actuales para identificar traspasos, retrasos y pasos innecesarios antes de automatizarlos.
Automatizar el trabajo para mejorar la velocidad, la precisión y la eficiencia
La automatización de procesos y flujos de trabajo utiliza tecnologías digitales e IA para agilizar las tareas rutinarias, repetitivas y basadas en reglas. En todos los sectores y funciones empresariales, la automatización puede reducir el esfuerzo manual, mejorar la precisión y acortar los lead times de los procesos.
En Kaizen Institute, diseñamos la automatización centrándonos primero en el proceso, identificando dónde se producen los traspasos,
Los mejores candidatos son los procesos con un esfuerzo manual considerable, actividades repetitivas, reglas claras, inputs y outputs estables y una necesidad limitada de criterio. Primero evaluamos el propio proceso, incluidos los desperdicios, los traspasos, las excepciones, la variabilidad y las causas raíz, para determinar qué debe simplificarse o rediseñarse antes de la automatización.
Automatizar un proceso mal diseñado solo hace que falle más rápido. Primero aplicamos el mapeo de procesos y la eliminación de desperdicios, y solo entonces automatizamos lo que queda, de modo que la automatización refuerce un proceso realmente mejorado.
Las organizaciones deben medir el tiempo de procesamiento o el lead time, las tasas de error y de retrabajo, el coste por transacción y el tiempo de los empleados liberado para el trabajo de mayor valor. También hacemos un seguimiento del volumen de excepciones, ya que una tasa creciente suele indicar que el proceso necesita un mayor rediseño.
Normalmente elimina las partes más repetitivas y de menor criterio de un puesto, desplazando el tiempo hacia las excepciones, las interacciones con los clientes y las decisiones que necesitan aportación humana. Involucramos a los equipos desde el principio, ya que suelen ser ellos quienes mejor saben dónde se encuentran los verdaderos puntos de fricción.
El alcance y el calendario dependen de la complejidad y la estabilidad del proceso, del número de sistemas e interfaces implicados, de la disponibilidad y la calidad de los datos, del volumen y la variedad de las excepciones y de la cantidad de rediseño de procesos necesaria antes de la automatización. Los proyectos avanzan más rápido cuando los procesos están bien definidos y estandarizados, mientras que los flujos de trabajo fragmentados, las reglas poco claras o las necesidades de integración importantes suelen requerir más preparación y pruebas.
Sí, siempre que el proceso subyacente esté lo suficientemente estandarizado. Normalmente hacemos un piloto en un área, validamos los resultados y luego lo ampliamos, adaptándolo a las variaciones locales en lugar de dar por sentado un despliegue idéntico en todas partes.