Optimización inteligente del almacén
Optimizar el almacenamiento, el picking, la reposición y los flujos internos.
Operaciones logísticas diseñadas para la velocidad, la precisión y la agilidad a escala
Nuestra consultoría de almacenamiento y transporte diseña e implementa redes logísticas optimizadas que aportan velocidad, precisión y fiabilidad a un bajo coste de servicio en toda la cadena de suministro, estructurando las operaciones de almacenamiento y transporte para escalar y adaptarse a medida que crece el negocio.
Diseño del modelo logístico
Cuando la mejora continua llegó a las líneas de producción, pensábamos que era un asunto de la dirección y que no debía preocuparnos. Hoy vemos las cosas de otra manera. Formamos parte de la solución.
Hemos visto cómo funcionan estas herramientas y realmente dan resultado. Las mejoras son reales. Y ahora nos estamos preparando para la segunda fase, con aún más ambición que antes.
Más allá de la mejora en el tiempo de ciclo que logró el equipo, ahora contamos con un proceso de cambio de producción uniforme, independientemente del operario, y hemos conseguido que nuestra plantilla confíe en que la optimización de los procedimientos ahorra tiempo y, al mismo tiempo, hace que el trabajo les resulte más fácil y menos estresante.
Los resultados están ahí, y debemos centrarnos y dedicar nuestro tiempo a la mejora continua, no a debatir sobre cuestiones que no son cuantificables.
Hemos desarrollado e implantado una filosofía de Lean Manufacturing basada en el sistema de gestión del cambio promovido por Kaizen Institute. El objetivo es lograr la coherencia en la gestión industrial en todas nuestras plantas, sobre la base de una gestión basada en datos, la producción lean y las personas como motor principal.
Para nosotros, el éxito no consiste solo en cumplir los KPIs. Se trata de crear una cultura en la que la mejora forme parte integral de todo lo que hacemos.
Resulta útil cuando los niveles de servicio caen mientras el coste de servicio, el inventario o las necesidades de mano de obra aumentan al mismo tiempo, una combinación que señala un problema estructural de flujo, no un pico puntual de demanda. Entre las señales más habituales se incluyen roturas de stock recurrentes, incumplimientos de las ventanas de entrega, tiempos largos de recepción a expedición, distancias de desplazamiento excesivas, zonas de preparación congestionadas, productividad inconsistente entre turnos y una visibilidad limitada de las operaciones de almacenamiento y transporte.
Los KPIs adecuados deben conectar el servicio, el flujo, el coste y la capacidad. Las métricas principales suelen incluir el OTIF, el tiempo de ciclo del pedido, el tiempo dock-to-stock, la precisión de picking, la precisión del inventario, las unidades o líneas preparadas por hora de trabajo, el backlog, la utilización del espacio, la tasa de llenado de vehículos, el coste de servicio y el rendimiento en seguridad. La estructura final de los KPIs debe reflejar el modelo operativo y la promesa al cliente de cada negocio.
Sí, y normalmente es por donde debería empezar el trabajo. Mejorar el flujo, reducir los movimientos innecesarios, rediseñar las ubicaciones de almacenamiento, equilibrar las cargas de trabajo, estandarizar el trabajo y reforzar la gestión visual eliminan las principales fuentes de desperdicio antes de invertir capital alguno. La automatización del almacén debe apoyar un proceso estable y abordar una restricción demostrada, en lugar de compensar un modelo operativo ineficiente.
Estos resultados mejoran cuando se optimiza el flujo completo desde el proveedor hasta el cliente, en lugar de cuando se mejoran funciones individuales de forma aislada. La reposición basada en pull, una planificación más fiable, la reducción de colas y remanipulaciones, el slotting optimizado y un mejor uso de la capacidad de transporte pueden reducir los lead times y el inventario a la vez que protegen los niveles de servicio.
Ambos, aunque las prioridades difieren. Las empresas que gestionan sus propios almacenes suelen centrarse en el coste de servicio y en el servicio a sus propios clientes; los 3PL necesitan, además, procesos estandarizados que funcionen de forma consistente en múltiples clientes y contratos, una visibilidad clara del coste de servicio por cuenta para proteger los márgenes y la flexibilidad para incorporar o dar salida a volúmenes de clientes sin alterar el resto de la operación. El método subyacente, estabilizar el flujo, estandarizar el trabajo y gestionar las rutinas visuales, es el mismo en ambos casos.