Analítica de gasto y demanda
Utilizar datos de gasto y de demanda para mejorar las decisiones de aprovisionamiento y compras.
Un aprovisionamiento bien hecho da a toda la cadena de suministro una base más sólida, llevando las decisiones más allá del precio y construyendo colaboraciones estratégicas que resisten bajo presión
Nuestra consultoría de compras y aprovisionamiento aplica metodologías lean para reforzar las colaboraciones con los proveedores, alinear las decisiones de aprovisionamiento con la estrategia del negocio y dar a la cadena de suministro la estructura que necesita para rendir de forma consistente a escala.
Ahorro de costes
Hemos visto cómo funcionan estas herramientas y realmente dan resultado. Las mejoras son reales. Y ahora nos estamos preparando para la segunda fase, con aún más ambición que antes.
La mejora continua es la clave para hacernos la vida más fácil. Se empieza con una fase piloto, se analizan los resultados y, a continuación, se evalúa cómo ampliar la aplicación.
La reunión de KAIZEN™ Diario nunca puede fallar y es sumamente importante para el buen funcionamiento del grupo. Sobre todo, para una buena comunicación dentro de la empresa.
Lo más difícil no es explicar el modelo, sino transmitir la experiencia de haberlo vivido. Las herramientas se pueden documentar, pero la mentalidad que hay detrás de ellas no se puede aprender con un manual.
Nuestra colaboración con Kaizen Institute fue fundamental para nuestra transformación operativa, ya que fomentó una cultura de mejora continua centrada en el cliente final. Pudimos reinventar nuestros procesos, aumentar la eficiencia y orientar a nuestros equipos hacia lo que realmente aporta valor.
Utilizamos la metodología Hoshin Kanri para poner en práctica una estrategia anual en toda la empresa, desglosándola en subestrategias dentro de los distintos departamentos, que a su vez se implementan en los distintos órganos de dirección.
Ahorros que se negocian pero que nunca llegan a la cuenta de resultados, gasto fragmentado entre proveedores y compras no controladas, especificaciones que inflan el coste sin añadir valor para el cliente, problemas de calidad y entrega de los proveedores que alteran las operaciones, y equipos de compras absorbidos por las transacciones en lugar del aprovisionamiento estratégico. El denominador común es gestionar los precios en lugar de gestionar el coste total.
Más allá de la reducción del coste de las adquisiciones en las categorías abordadas, las empresas suelen ver una mejora medible en el rendimiento de entrega y la calidad de los proveedores, un menor riesgo de suministro de materiales críticos, ciclos procure-to-pay más rápidos y una función de compras con los datos y las rutinas necesarios para sostener las mejoras. Los ahorros se vinculan a la cuenta de resultados, no a un informe de negociación.
La negociación es solo una palanca, y rara vez la mayor. El trabajo aborda el coste total de propiedad: cuestionando las especificaciones y la demanda, consolidando las estrategias de gestión de categorías, rediseñando la base de suministro, mejorando el cumplimiento de los contratos para que los ahorros negociados se materialicen realmente, y creando programas de desarrollo de proveedores que mejoren la calidad y la entrega, en lugar de limitarse a exprimir los márgenes.
No. La ventaja de coste sostenible proviene de proveedores capaces, no de proveedores agotados. El trabajo conjunto de mejora en los procesos de los proveedores reduce sus costes reales, que es lo que hace duraderas las reducciones de precio, y genera un trato preferente en capacidad, innovación y situaciones de crisis. Exprimir los precios sin mejorar la capacidad solo convierte el coste en riesgo.
El riesgo se mapea por categoría, puntuando cada una según la concentración del mercado de suministro, el coste de cambio y la exposición a la dependencia de una única fuente, de modo que el esfuerzo se concentre en las categorías que realmente podrían detener la producción o la entrega. Las palancas de reducción incluyen cualificar y desarrollar proveedores alternativos, crear colchones estratégicos en los materiales más expuestos y recurrir a la doble fuente en los suministros críticos cuando el coste se justifica por la exposición. El objetivo no es eliminar todo el riesgo, que rara vez es económico, sino saber exactamente dónde está y asignarle un precio de forma deliberada, en lugar de descubrirlo durante una disrupción.